Festival Flamenco Gitano EEUU
Flamenco showcase presents ageless Passion
Loose hips roll atop solid footwork. Hands both beckon and banish with curling expressive fingers. At her most urgent, she hikes up her skirts, unleashing a furious volley of stomps, the singers gathering around to feed the flame with their palmas (hand-clapping) and throaty keening.
Karen Campbell, The Boston Globe, 22-10-2010
Stately matriarch Vargas took her time building her dance, moving her arms, hands and fingers elegantly above her as she slowly made her way around the stage, increasing the intensity and speed of her footwork as the musicians urged her on.
Bob Young, Boston Herald, 21-11-2010
Ms. Vargas knows how to turn an apparent ending into another beginning: earning a burst of applause as she finishes one idea, she at once moves to the next. Her hands are as vital as her feet; there are dashes of fantasy in her movement; and she commands a full range of speeds and timbres.
Alastair Macaulay, New York Times, 15-11-2010
DOS RAMAS
Angelita Vargas, la danseuse sans âge a envouté le public d’Arte flamenco.
Pascal Bats, Sudouest, Mont-de-Marsan, 09-07-2010
Elle a l'art et la manière. La façon de frapper dans les mains, de lever les bras, de bouger les doigts, de tenir la jupe, même les remates... tout chez Angelita Vargas est élégant et délicat.
Murielle Timsit, www.flamenco-culture.com, 07-07-2010
PERSONALIDAD
Con el baile como broche de oro, Angelita Vargas, con un excelente atrás… el flamenco que me embobó hace tantos años sigue reivindicando su relevancia.
Estela Zatania, Deflamenco.com, 19-09-2008
FESTIVAL DE CLAUSARA – EL MONTE LOS JUEVES FLAMENCOS, SEVILLA
Completa el cartel Angelita Vargas, lo que significa el baile en toda su pureza original, sin más aditamento que el vigor y el ritmo de su etnia y sin más alarde técnico que la combinación de las llamadas, desplantes, falsetas, paseos y escobilla.
Manuel Martín Martin, El Mundo, 29-05-2008
‘GITANAS’
XI Festival de Jerez
La primera dosis de auténtica maestría llega con el baile por tientos de Angelita Vargas. Con cerca de sesenta años, la suya es una madurez guapísima, tanto física como artísticamente. Con la autenticidad que surge de las vivencias, Angelita nos recuerda que el baile flamenco de teatro guarda poca semejanza con la de las gitanas viejas, y quedan lejos el taconeo metralleta y las vueltas quebradas.
Estela Zatania, Deflamenco.com, 03-3-2007
XIV Bienal de Flamenco de Sevilla
La guitarra de El Perla insinúa la zambra ante una Angelita Vargas, que, pese a que le asignan los
tientos, encarna la majestad, para luego elaborar unos tangos que abrieron primaveras, ya que lo mismo golpeó en las sienes de las palmas, que se diseminó por los seis ríos del diapasón o se derramó en las voces siempre desafinadas de las cantaoras, para así regresar a la sangre de una bailaora que nos devolvió a un tiempo de esperanza, el que se pega al cuerpo como los viejos imanes de la dinamo de la bicicleta.
Manuel Martín Martín, El Mundo, 16-10-2006
CLÁSICOS, EL MONTE LOS JUEVES FLAMENCOS, SEVILLA
Tráeme a Angelita por solea. Déjame ver como esa mujer levanta los abrazo en el marcaje, como echa fuego por los pies en escobilla y. sobre todo, déjame ver como remata, como cierra los embates, como destroza en tablas.
Alberto García Reyes, ABC, 29-01-2005
Angelita Vargas bailó con la autoridad que le confiere ser una auténtica maestra del baile flamenco, depositaria de un arte añejo que irradia experiencia a cada paso que da sobre las tablas. Dejó claro que hay que predicar con el ejemplo.. …. Toda ella es flamenca, desde su moño hasta sus pies poderosos, pasando por su manos que acarician el aire cual dos abanicos. Su zapateado tiene un poderío sin igual y marca el compás con la exactitud de un reloj digital.
Pedro Callejas Medina, Flamenco News, 28-01-2005
FLAMENCO VIENE DEL SUR
Angelita Vargas y Farruquito
Angelita Vargas salió dispuesta a mostrar el esplendor volcánico de una mujer en movimiento que es capaz por sí sola de horadar la noche. Su propuesta (le sobraron los tientos-tangos), supuso, pues, una inmersión en las fuentes de la energía y del saber antiguo, de ahí que verificara los límites de la soleá potenciando su gloria interior a base de temperamento y coraje, buscando la capacidad de asombro donde otros sólo encuentran precariedad.
Manuel Martín Martín, El Mundo, 22-02-2002
XII BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA
‘PODERIO’
Al cierre, el cante y la guitarra enmudecieron ante la presencia de Angelita Vargas, con lo que el lujo intrínseco y los tonos carmíneos de la belleza interior del baile tomaron el Real Alcázar. Y es que las coloraciones de sus paseos, llamadas y desplantes radiaron en la cruda luz de la noche. La soleá le envolvía el busto de gitanería, le encendía las mejillas y los pies aportaban un brillo de potencia extraordinaria, logrando así una unidad de conjunto que adquirió mayor relevancia en el ardor concentrado de las bulerías de cierre.
Manuel Martín Martín, El Mundo, 05-09-2002
XLV POTAJE GITANO DE UTRERA
Angelita Vargas es pura inspiración por solea…….. Angelita se menea despacio sobre unos pies muy sólidos, cimientos de una silueta que mete los hombros como nadie.
Alberto García Reyes, ABC, 02-07-2001
BIENAL VA POR BARRIOS
Angelita Vargas estaba sentada en una silla chasqueando el compas de la soleà. La Vargas domina los tiempos sin pensar que existen. Y sin ponerle nombre a lo que hacía, dejo claras sus evidencias gitanas con movimientos guiados por el instinto. Así es el flamenco.
Alberto García Reyes, ABC, 29-07-2000
X Bienal de Flamenco de Sevilla
‘EXTREMO PURO’
Angelita Vargas pudo a la mudez
En Angelita Vargas sí hallamos, en cambio, el asombro y la creación de belleza que da vida al arte. Para llegar a ella hay que escoger un camino flanqueado por la gitanería más desbordante y la ensoñación de lo antiacadémico, sobre todo si queremos comprender el porqué es de las pocas que ya vienen de vuelta de dar largos paseos con las musas y avanza a cohabitar permanentemente con el duende.
Manuel Martín Martín, El Mundo, 13-09-1998
XLII POTAJE GITANO DE UTRERA
Angelita Vargas, maga de Triana
Angelita Vargas propició el momento mágico de la noche: su baile por soleá, cargado de inspiración y hondura, fue una lección soberana de cómo poner el hechizo al servicio de la belleza.
Manuel Martín Martín, El Mundo, 22-06-1998